¿Cuánto tarda?
Depende de lo que necesites: una web sencilla no se parece a una tienda con pagos. Cuando te doy el precio cerrado te doy también las fechas, y cuento contigo para que no se alarguen por falta de textos o fotos.
¿Quién se encarga del dominio y de publicarla?
Yo. Te ayudo a elegir y comprar el dominio, y la publico. Lo que contratas queda a tu nombre, para que la web sea tuya y no dependas de mí.
¿Podré cambiarla yo?
Sí: textos, fotos y precios desde un panel sencillo. Y te enseño a usarlo antes de entregarla. Si algún día prefieres que lo haga yo, también se puede.
¿Y si cambio de idea a mitad?
Pasa a menudo y no es un problema. Los ajustes pequeños se hacen sin más; si es un cambio grande, lo hablamos antes y te digo cómo afecta al plazo y al precio.
¿Hay mantenimiento después?
Una vez entregada, la web es tuya: sin permanencia ni cuota obligatoria. Te enseño a cambiar textos, fotos y productos por tu cuenta y, si más adelante quieres que me encargue yo de nuevas mejoras, sigo disponible.